ser mujer

Sunday, March 16, 2008


“Camino dos pasos y ella se aleja dos pasos.


Camino diez pasos y ella se aleja diez pasos.


Es como el horizonte: inalcanzable.


Y entonces, ¿para qué sirve la utopía?


Y, para eso sirve:para seguir caminando.”


Galeano

Monday, March 10, 2008

El "don" de Ser Mujer...


Este mes, como cada mes desde mis once años recién cumplidos, mi bajo vientre, acicala su espacio más interior, para crear un entorno agradable, con una cunita de color azul celeste con lacitos rosa pálido y almohaditas blancas, y hace sonar una nana tierna y suave que llena mi interior durante unos días a la espera de que se instale, al menos, uno de esos microscópicos cabezudos que acostumbro a beber, de sabor agridulce. Lo prepara todo, y espera impaciente a que mi reloj biológico suene, y anhela que, en lugar de tragarlos, envolverlos, o desperdiciarlos por otras partes de mi cuerpo inertes, les abra paso por el canal fecundo sin trincheras ni contraataque…

Más tarde, como cada mes, mi cerebro feminista se opone a ser invadida, impidiendo cualquier alienación, y decide que allí dentro jamás yacerá ese niño parásito, ese trozo de carne con ojos, incapaz de hacer nada que no sea robarte tu vida de mujer libre, chuparte desde que se incrusta en tu vientre y seguir chupándote ya desde fuera, sin límite y con tu consentimiento más sonriente; así que, empieza en tu interior, una lucha entre vientre y mente, que aunque finaliza con la victoria de esta última, tiene unos efectos colaterales sangrientos, de muertes, disparos hormonales y rasgaduras dolorosas, que escupes con dolor y estoicismo, y que te recuerdan que la victoria de una simple batalla mensual más, no va hacer que se rindan...

Es la venganza de mis entrañas por no dejarla seguir el curso de la hembra en su estado de sumisión natural, ante este puto mundo de hombres de otro planeta, ajenos a lo humano/femenino.

Tuesday, March 04, 2008

NIÑA MALA


PRIMER POLVO: “Oye, mira, no soy buena persona… no quedo después del polvo, no llamo al día siguiente, no doy explicaciones, ni siquiera contestaré a un solo sms porque no me importarás…sólo podrás obtener de mí, sexo, y algo de ficción momentánea, que tú creerás mucho más que yo. Pero eso no suele bastar a los hombres. No a los hombres como tu… así que mejor, olvídame… Busca a otra chica, capaz de sentir, porque yo sufro una enorme limitación emocional que me impide amarte como tú mereces”.

TERCER POLVO: “Cuando mas complaciente eres conmigo, más te aparto de mí… No puedo evitarlo. Y además, no quiero hacerlo”.

QUINTO POLVO: “Te odio cuando me agotas con tu bombardeo de mensajes de amor… ¿No entiendes que me asfixio?”

SÉPTIMO POLVO: “Tú crees haber despertado conmigo. Para ti es novedoso y fascinante, pero yo estoy acostumbrada a observar los despertares de mis amantes. Yo llevo despierta toda mi vida, nací despierta, la alerta es mi sino; No me sorprendo, me canso de lo mismo una y otra vez… quiero un hombre dormido, que no despierte conmigo, que sólo sueñe y me haga soñar…”

DÉCIMO Y ÚLTIMO POLVO DE ESTA TEMPORADA: “Tú crees que mi coraza impide que te ame, es lógico, es lo que te hago creer, e incluso en ocasiones parece que yo misma llegue a creerlo. Pero la realidad es que no existe tal coraza, no al menos una de “quita y pon” como tu imaginas…mi coraza es mi piel, es mi molde, va ligada a mí; no es una máscara, no es una protección, no forma parte de mis traumas infantiles, yo me cago en los traumas, la vida me ha hecho fuerte, no acorazada, sólo fuerte e insensible. Aunque te cueste reconocerlo, en el fondo lo sabes: mi coraza, es todo lo que soy. No busques más. Sólo soy una perfecta puesta en escena constante”.
De todas formas, no te preocupes, te añadiré en mi memoria anual de orgasmos alcanzados :-)

No tengo corazón


No tengo corazón, lo perdí un día, hace ya mucho, como perdí mi virginidad, con una enorme sonrisa y muerta de placer… Fue ahí cuando me di cuenta de que tenía un fructífero negocio emocional entre mis piernas, que con el tiempo pude ampliar a mi boca, ano, manos y mente, y mi corazón, de repente, abandonó su posición natal, y se trasladó a esos miembros, latiendo con fuerza y acaparando toda mi sangre. Sólo podía pensar con mi sexo, mi boca, mi culo, mis manos y mi mente y en medio de mi pecho, tengo un enorme hueco a través del cual puedes ver todo lo que voy dejando atrás con una diabólica pero tierna sonrisa.

GENTE


Los humanos nos relacionamos constantemente, incluso cuando queremos dejar de hacerlo, nos resulta inevitable. Por nuestras vidas pasan cientos de personas, seres que nos resultan irrelevantes y gentes que perdurarán en nuestras mentes emotivas durante toda nuestra vida. Pasan amigos de infancia, de la guardería, a los que ya ni recuerdas tantos años después a no ser que te deleites viendo esa foto en colores mates del jardín del patio de la escuela, en la que estamos todos los niños posando, y que hace que se te escape una sonrisa…

Amigos del colegio, profesores que te marcaron, amores platónicos del instituto, colegas de la facultad, del lugar de veraneo donde tus padres decidieron instalar tus vacaciones de infancia, amigos de tus amigos que al final son más amigos tuyos, compañeros de tus múltiples trabajos, gente que conoces en una cola cualquiera, vecinos, líos de una noche, amantes, amigos de los amantes, hijos de los amantes, ex mujeres de los amantes, usuarios especiales y también normales… Familiares de todos ellos… miles de personas que van pasando y que, en mi caso, raramente logran mantenerse cerca. Mis relaciones se limitan en tiempo y espacio, y es así como debe ser. Odio que mis relaciones, tan bonitas, de cajita de música con bailarina, se descontextualicen y pierdan esa magia que sólo pueden tener en ese instante concreto en el que tienen lugar; prolongar esa agonía del mantenimiento de contacto, aunque ya no apetezca, perder el tiempo de ese modo me incomoda y me genera tensión. Las relaciones tienen su momento y deben fluir, para dar paso a otras que pueden ser mejores, o peores, pero siempre diferentes, más largas, más fugaces, no importa, pero novedosas y acumulativas.

A veces, sólo a veces, tengo la irreprimible intención de buscar a ese ser que fue referente en mi vida, ese profesor, ese amor que ya pasó, ese vendedor de lotería de la esquina de casa de mi padre… pienso en qué será de su vida tantos años después, e imagino nuestro reencuentro ya ambos adultos con una trayectoria enriquecedora que compartir, con un armonioso café caliente entre las manos, en una tarde de otoño. Busco en google su nombre completo esperando ver aparecer un teléfono, o una imagen, alguna pista que seguir para alcanzar ese encuentro, y en ese instante, vivo esos recuerdos tan bellos, esos que sólo logras con los olores, cerrando los ojos, y me recreo en el tierno recuerdo, hasta que descubro que un reencuentro significaría romperlo todo en mil pedacitos irrecuperables para
mi saquito de memoria, y sé, aunque me entristezca, que ese último contacto posterior, prevalecería en mi cabeza difuminando ese pedacito de historia romanticona de infancia, y aterrizo, y dejo de buscar pistas que me lleven a ese ser, porque en el fondo, nuestras vidas ya se cruzaron, ya tuve mi momento de coincidencia con él, y ese debe ser el que perdure hasta el final. ¿Qué sería si no, de las tragedias griegas, sin estos arrebatos de racionalidad? Para encontrar el romanticismo de la vida, debes aportar ese puntito de sado-racionalidad que hace que puedas seguir conmoviéndote a pesar de tus extremas vivencias.
Sólo debes seguir viviendo, que cada día y cada persona cuenten, aunque sea un poquito, y esperar para poder valorar tu puzzle de sensaciones interpersonales cuando te vuelvas hacia tus recuerdos.

Y así, cuando sólo sea un saco de recuerdos, postrada en una de esas camitas tristes y verdes de hospital de humanos casi muertos en fase de desaparición, en esa mítica película de mi vida que sé que veré, toda esa gente, pasará con elegancia por el film ante mi dulce sonrisa, y tú serás el protagonista, porque necesito que existas en mí, para seguir adelante, aunque nunca sepa que es lo que me espera mañana…

Mujeres invernadero


Te hacen alcanzar la cima de forma tan efímera y a la vez tan eterna…
Hacen que todo sea bueno o malo, crezca.. se multiplique mil veces.
Te hacen reconocer los “lugares invernadero” de ese modo único que sólo apreciáis juntos: el sofá de tu casa, ese colchón en medio de la habitación, esa toalla de playa perdida entre la arena y cubierta por la noche, ese asiento de atrás del coche, el recoveco de la escalera o esas sillas de bar aceitoso…

Se genera una enorme fuerza centrífuga, que te aleja golpeándote, sólo para unirte sin remedio en esos lugares tétricos que sólo vosotros habéis convertido en mágicos gracias al poder ilusionista de las mujeres invernadero…