ser mujer

Friday, April 15, 2016

PUTAS DE VERDAD


Cuando pueda seleccionar al hombre al que me apetezca, en la rotonda de mi casa, en cualquier web, o en alguno de los infinitos antros con neones fluorescentes de cualquier sórdida carretera secundaria, y penetrarlo analmente con mi bate de béisbol, (porque lo que a mí me pone es eso, meter mi bate en culos de hombres ajenos, a poder ser jóvenes), pagándole, eso sí, y quizás sin escupirle siquiera al finalizar, que yo soy una tía respetuosa; y a lo mejor, incluso contarle mis penas en el trabajo, o de lo incomprendida que me siento con el histérico de mi marido que tiene mi edad y ya chochea, al que no le gusta mi bate por alguna razón que desconozco, a pesar de mi higiene impecable; y cuando ese chico aleatorio, además de aguantarme, entienda, aunque no me conozca, lo que es llevar mi bate siempre disponible en el maletero, esperando a que alguien quiera que se lo meta como sólo yo sé hacer (que me he visto todo el porno de calidad, y sé de qué hablo); y cuando, le pueda contar incluso lo duro de mi vida en general, víctima de tanta opresión, injusticia e incomprensión, mientras aprieto con firmeza mi bate en su cavidad anal, y cuando además, ese hombre me diga lo mucho que le encanta la situación, y gima para demostrar su enorme placer, pidiéndome más, pero mirando el reloj al mismo tiempo, y cuando además, pueda contarles a mis amigas amargadas y menopáusicas, que el precio por meter el bate es aceptable y los tíos están buenos y son súper jóvenes y sumisos, y lo podamos compartir incluso pidiéndole un tres por uno, porque al fin y al cabo, a esos tíos, les hacemos un favor follándonoslos por el culo; sólo entonces, en ese momento, en ese, estaré a favor de la prostitución.