ser mujer

Monday, September 27, 2010

Carroña



Me siento como el pobre pulpo hembra, cuando tras haber parido, y harto de hacer sobresfuerzos por lograr su meta en la vida, sin fuerzas ya casi ni para luchar por su propia supervivencia, se deja vencer, y observa pasivamente como los horribles peces oportunistas camuflados con alegres coloridos, mordisquean sus tentáculos, y devoran su cabeza...
El pulpo, que se sabe más inteligente y grandioso en la oscuridad del fondo del mar, cede a ser comido vivo, porque nunca se podrá acostumbrar a la existencia de este tipo de peces, que siempre en grupo, atacan al ser debilitado. Él que a pesar de su potencia jamás ejerce el poder, espera con una mezcla de asombro y estoicismo, a ser deglutido por un atajo de inútiles...