De repente, una enorme sensación, una mancha gigantesca de color negro viscoso, se ha apoderado de mi alma, ejerciendo un profundo peso en mi pecho y llenándolo todo de dolor...
No sabria decir a causa de qué, ni en qué momento exacto, pero el sentimiento amargo, me ha invadido lentamente, hasta acapararme absolutamente.
La imagen de la separación, la idea de la soledad, sin él; el distanciarnos, y sobre todo, el no saber si nos reconoceremos al reencontrarnos... La incertidumbre, desconocer lo que nos deparará el destino caprichoso... No me estimula la pérdida de control... ni siquiera me cabrea, me entristece... ¿Seguiré siendo su mundo al regreso? ¿Será capaz de verme después? ¿Sentiremos calor apasionado, o un inmenso frio?
Es cierto que estoy triste, pero no tan desesperadamente triste como para que la magia de mis ojos no tenga billete de vuelta; volverá y te contagiará de amor, o al meo¡nos, lo intentará, como siempre, con estrellas mágicas...
El amor duele tanto a veces...Como te quiero, joder...