PUTAS DE VERDAD
Cuando pueda seleccionar al hombre al que me apetezca, en la
rotonda de mi casa, en cualquier web, o en alguno de los infinitos antros con
neones fluorescentes de cualquier sórdida carretera secundaria, y penetrarlo
analmente con mi bate de béisbol, (porque lo que a mí me pone es eso, meter mi
bate en culos de hombres ajenos, a poder
ser jóvenes), pagándole, eso sí, y quizás sin escupirle siquiera al
finalizar, que yo soy una tía respetuosa; y a lo mejor, incluso contarle mis
penas en el trabajo, o de lo incomprendida que me siento con el histérico de mi
marido que tiene mi edad y ya chochea, al que no le gusta mi bate por alguna
razón que desconozco, a pesar de mi higiene impecable; y cuando ese chico aleatorio, además de aguantarme, entienda, aunque no me conozca, lo que es llevar mi bate siempre
disponible en el maletero, esperando a que alguien quiera que se lo meta como
sólo yo sé hacer (que me he visto todo el porno de calidad, y sé de qué hablo);
y cuando, le pueda contar incluso lo duro de mi vida en general, víctima de
tanta opresión, injusticia e incomprensión, mientras aprieto con firmeza mi
bate en su cavidad anal, y cuando además, ese hombre me diga lo mucho que le
encanta la situación, y gima para demostrar su enorme placer, pidiéndome más,
pero mirando el reloj al mismo tiempo, y cuando además, pueda contarles a mis
amigas amargadas y menopáusicas, que el precio por meter el bate es aceptable y
los tíos están buenos y son súper jóvenes y sumisos, y lo podamos compartir
incluso pidiéndole un tres por uno, porque al fin y al cabo, a esos tíos, les hacemos un
favor follándonoslos por el culo; sólo entonces, en ese momento, en ese, estaré a favor de la
prostitución.


0 Comments:
Post a Comment
<< Home