ser mujer

Friday, January 20, 2017

TRENES







“El tren pasa una vez, 
y los que no lo cogen, 
se quedan abajo para siempre”.


Andrea: mi hermana que hoy cumple 6 años,
repitiendo las sentenciantes palabras que condicionarán su vida,
de algún docente frustrado.






Educación preescolar: 2016. Siglo XXI.

DESENCANTÓMETRO



Normalmente me resulta fácil. Es extremadamente sencillo romper. Apartar a seres que aparentemente han sido importantes en mi vida.

Un solo detalle, en un momento determinado, fugaz, simple, casi inocuo, puede ser el detonante del adiós más rotundo. Y, obviamente, no hay vuelta atrás.

En este caso, como en pocos casos antes, se me ha activado de forma automática, antropológica, casi como mecanismo natural de supervivencia, el “desencantómetro”; una especie de probeta que se llena lentamente de agónicos desencantos, y que quiebra con cincel la burbuja de la magia que un día se creó delicadamente.


Sucede poco a poco, no es un tirón que escuece, ni te arranca de cuajo la ilusión, es más bien una angustia, que te entra por las extremidades, se va haciendo más profunda con cada gesto, y se va enredando con tus órganos más vitales, hasta un día, dejarte absolutamente fría.

Thursday, November 03, 2016

Obsolescencia




Todo se acaba… durante el día a día no somos conscientes de la finitud de las cosas, de la gente, de los amores… con la falsa fortaleza que nos da la inercia, acabamos viviendo ajenos, pero todo, siempre, acaba…
Quizás si lo pensásemos, dedicaríamos nuestro valioso tiempo a aquello que realmente importa. A pequeños y valiosos  momentos, a reír, a llorar, a acariciar, a amar a todos esos seres que nos hacen felices y que en parte, aunque nos cueste reconocer a los que vamos de duros, necesitamos. Por qué no van a  estar siempre, se irán, nos abandonarán y nos dejarán con los recuerdos en común, con los olores de infancia, y las sonrisas ya inconexas a día de hoy…  Por qué todo acaba, todo. Las cosas son nuevas y huelen a nuevo al principio, luego se estropean con el tiempo, y luego van al desguace para acabar desapareciendo…
Quiero creer que cuando ayer mi tía vio a mi abuela llamándola, realmente lo sintió así. Y no me importa tanto si después es real o si simplemente dejas de existir, sólo quiero creer que yo también podré sentir la llamada de todos los seres que he amado y que ya se han ido, tendiéndome sus manos para darme un abrazo cálido que me llene de paz… y desaparecer después…
Hoy yo sigo aquí. Y en este lado todo es más duro. Mirar a mi madre mientras me dice, sin llorar si quiera, que ella será la siguiente, empezando a calcular tiempos; y sentir la impotencia de la que no tiene nada que decir ante tal verdad. Y sentir también, que si no es ella, serán otros seres a los que amo, o a los que alguien ama; y saber que la despedida es algo real e ineludible que habremos de afrontar queramos o no…


Hoy me doy cuenta de dos cosas: los días 3 de noviembre, nace gente y también muere, y…odio el olor a flores.



A todas las chicas que vais a ser abusadas durante una noche de fiesta cualquiera: tranquilas. El semen sobre vuestra ropa o vuestra piel no brilla con los neones fluorescentes de discoteca.


Tuesday, October 18, 2016

Perfección


Anoche, quien mejor me conoce aunque en ocasiones le duela verme sin filtros,  tal y como soy, me dijo, empapado en sudor, tras una sesión intensa de cine inteligible, que a las personas como yo, las vitales, las intensas, las que devoran los momentos, las víctimas de sus hormonas…, a nosotras,  la vida debería darnos la oportunidad de vivir muchas vidas; muchas vidas simultáneas, claro, ya que contiguas, no serían jamás suficientes para lograr saciarnos, con el fin, de ese modo,  de poder exprimirlas todas como sólo nosotros sabemos hacer; y darnos la opción así, de poder sentir otras pieles, otros dedos pasándote por el muslo, otros labios más finos y otros más gruesos, saborear otras lenguas más dulces y más saladas, impregnarnos de otros olores, escuchar susurros de otras voces y ver entre bostezos otros rostros despeinados al despertar. Otras risas, otros modos de hacer el amor y de no hacerlo en absoluto, otras magulladuras en las muñecas y en el alma, otros dedos señalando estrellas fugaces y pidiendo deseos cada vez distintos… Y sobre todo, crear esos momentos mágicos que sólo nosotros sabemos materializar, y por encima de todo, repartir amor. Un amor intenso, salvaje, indisciplinado; un amor de recuerdo de película en fase terminal… El Amor.
La contraprestación al acceso a este poder, es la duración. Cada relación será intensa y bella y trágica y profunda y libidinosa y fascinante, pero para ello, el tiempo de vivencia será limitado, no pudiendo ser de otro modo, y de hecho, al revivir cada escena, me doy cuenta de que así es mucho más bello.

Por ti me sentí atraída desde el primer instante. Era algo animal difícil de controlar y que tampoco quise gestionar. Me dejé llevar, pero mi instinto me decía que no eras el adecuado, así que siempre tuviste fecha de caducidad, y ambos lo sabíamos. Esos aspectos que te hacían imperfecto ante mis ojos, impedían que te considerara un compañero apto de viaje, pero con el tiempo, te fui adaptando al molde que se ajustaba a mi umbral de perfección, y ahora, años después, eres la persona más perfecta que conozco… sexualmente perfecta, de valores perfectos, de mirada perfecta y con respuestas y argumentos perfectos. Perfecto. Ahora lo eres. Lo eres para mí, porque te he creado yo. Pero el tiempo es mi enemigo, el mío y el tuyo; y no nos permite seguir el camino juntos. Ahora, tras tiempo de incertidumbres, te libero a mi pesar, y aunque ahora sientas daño, entenderás que por amor a ti, sé que mereces alguien que pueda acompañarte durante mucho más tiempo, mereces ser conocido y amado por otras manos y otra boca, y sé que pronto escucharás otras risas y otros gemidos mirándote a los ojos… ahora que eres un ser absolutamente perfecto, ahora, yo ya no te amo...

Mantis sorbiendo cerebro de avispa



...Ese mismo instante, en el que sientes lástima por un ser que hasta el momento odiabas...

Friday, April 15, 2016

PUTAS DE VERDAD


Cuando pueda seleccionar al hombre al que me apetezca, en la rotonda de mi casa, en cualquier web, o en alguno de los infinitos antros con neones fluorescentes de cualquier sórdida carretera secundaria, y penetrarlo analmente con mi bate de béisbol, (porque lo que a mí me pone es eso, meter mi bate en culos de hombres ajenos, a poder ser jóvenes), pagándole, eso sí, y quizás sin escupirle siquiera al finalizar, que yo soy una tía respetuosa; y a lo mejor, incluso contarle mis penas en el trabajo, o de lo incomprendida que me siento con el histérico de mi marido que tiene mi edad y ya chochea, al que no le gusta mi bate por alguna razón que desconozco, a pesar de mi higiene impecable; y cuando ese chico aleatorio, además de aguantarme, entienda, aunque no me conozca, lo que es llevar mi bate siempre disponible en el maletero, esperando a que alguien quiera que se lo meta como sólo yo sé hacer (que me he visto todo el porno de calidad, y sé de qué hablo); y cuando, le pueda contar incluso lo duro de mi vida en general, víctima de tanta opresión, injusticia e incomprensión, mientras aprieto con firmeza mi bate en su cavidad anal, y cuando además, ese hombre me diga lo mucho que le encanta la situación, y gima para demostrar su enorme placer, pidiéndome más, pero mirando el reloj al mismo tiempo, y cuando además, pueda contarles a mis amigas amargadas y menopáusicas, que el precio por meter el bate es aceptable y los tíos están buenos y son súper jóvenes y sumisos, y lo podamos compartir incluso pidiéndole un tres por uno, porque al fin y al cabo, a esos tíos, les hacemos un favor follándonoslos por el culo; sólo entonces, en ese momento, en ese, estaré a favor de la prostitución.

Wednesday, June 10, 2015

PALOMA


V 30, camino de mi sórdido trabajo envuelto de metal, una paloma despeinada, se cruza en mi camino, me mira aturdida sin saber cómo ha llegado hasta allí, y, tambaleándose, se arrastra hacia el medio de una autopista despiadada que a pesar de su último intento de supervivencia, la va a llevar a la muerte segura. Yo lo sé. Por su mirada creo que ella también. A través de esos pequeños ojos opacos, me pide auxilio y me suplica una explicación mientras lucha con las pocas fuerzas que le quedan, tras haber recibido ya algún golpe de un conductor de coche de gama alta, papá de tres niños matriculados en un colegio bilingüe, que tiene prisa por llegar a casa y conectarse el porno de los martes antes de que su mujer llegue del club de lectura.

La miro, y no tengo una respuesta. Vas a morir, le susurro con suavidad, intentando serenarla y frenar lo que ambas sabemos que es una absurda lucha. Me quedaría siempre con ella, pero el tráfico es rápido, y la esquivo mientras sigue arrastrándose, ya hacia ninguna parte. Siento un enorme vacío y una tristeza inmensa. No puedo cuidarte, le susurro despidiéndome…
Desde mi retrovisor veo como el camión que me sigue apresurado, acaba con ella sin dudarlo; aplastándola de una forma tan directa, que más que ajeno a los hechos, parece entusiasta por el acierto.


Ya no sufres, ya no existes. Yo te amo, incremento mi misantropía, y desaparezco contigo.

Despertar



Ella siempre se sintió segura de sí misma, pisaba con fuerza el camino, y se creía enormemente fuerte, pero una noche, volviendo a casa, en un callejón ya cerca de su destino, siete hombres cuyos rostros le resultaban familiares, la atacaron. No pretendían robarle nada material, no les importaba su dinero, y no buscaban sus joyas. Buscaban algo difícil de robar.  Esos siete hombres no tan desconocidos, querían su esencia.

Primero la apalearon de dos en dos, luego la desnudaron rompiendo su falda y su blusa, y le arrancaron las bragas, para uno por uno, entrar en ella con dureza, contra su voluntad, mientras el resto jaleaban al son de las embestidas.

De los tres primeros, sintió su brusquedad, y un dolor inmenso al ser penetrada, del resto, sólo sus respiraciones en la nuca, y el frío del suelo húmedo en contacto con sus muslos y sus pechos. También las risas... Esas risas horribles que ningún ser con algo de humanidad podría jamás entender...


Fueron siete, pero podrían haber sido diez, o veinte, o todos los hombres del universo; unos segundos, minutos, horas; un brazo roto, una herida, un corazón marchitado, ya no importaba...

Ella, mientras tanto, pensaba en un armarito rosa de madera que tenía de pequeña, en el que guardaba sus piedrecitas de río de colores, y sus cartas de primer amor... ellos, se corrían sobre ella increpando frases sucias a las que ella era ajena... y más risas...
________



Después de un largo periodo de hibernación, un día nublado, se levantó de su cama, se calzó sus tacones rojos, pintó sus labios excesivamente, se miró fijamente a los ojos frente al espejo, se envolvió cuidadosamente de explosivos, y se inmoló.

Wednesday, February 08, 2012

torturada


Como un toro en medio de una plaza abarrotada de nadie. Esperando la muerte de la estocada, cansada de insistir en una huida inútil. Sin comprender por qué no se me ejecuta de una vez, y por qué en lugar de un golpe de gracia, se me clavan banderillas afiladas ante mil miradas ausentes, mientras escucho sus carcajadas mudas en mi agonía, muriendo lentamente...

Friday, December 30, 2011

2011


2011, lárgate.

Has hecho que todo un árbol generacional se sostenga sólo con la pensión de una abuela.

Nos has dejado ver, como la unión de un pueblo, derrotaba a dictadores, y como un solo tirano es capaz de someter a un pueblo entero.

Has hecho salir a la calle a personas indignadas que ven como se les escapan sus derechos cada mañana al levantarse.

Has hecho que temamos ponernos enfermos.

Has hecho que los trabajadores privados envidiemos a los públicos, porque a ellos tan sólo les congelan el salario, mientras que a nosotros, nos lo congelan, reducen, y nos echan ya desde hace años.

Nos has hecho odiar, al menos un poquito, cada uno de tus 365 días.

Cierto es que nos has dado también alguna alegría, pero amordazada.

Año de trajes de oscura procedencia, inciertas treguas terroristas, jugadores de balonmano que no se conforman con un titulito, leyes de mercado que dirigen nuestras vidas, y política burlesca.

De incertidumbre continua, y lágrimas ahogadas en los bares…

Vete ya 2011.