ser mujer

Tuesday, October 18, 2016

Perfección


Anoche, quien mejor me conoce aunque en ocasiones le duela verme sin filtros,  tal y como soy, me dijo, empapado en sudor, tras una sesión intensa de cine inteligible, que a las personas como yo, las vitales, las intensas, las que devoran los momentos, las víctimas de sus hormonas…, a nosotras,  la vida debería darnos la oportunidad de vivir muchas vidas; muchas vidas simultáneas, claro, ya que contiguas, no serían jamás suficientes para lograr saciarnos, con el fin, de ese modo,  de poder exprimirlas todas como sólo nosotros sabemos hacer; y darnos la opción así, de poder sentir otras pieles, otros dedos pasándote por el muslo, otros labios más finos y otros más gruesos, saborear otras lenguas más dulces y más saladas, impregnarnos de otros olores, escuchar susurros de otras voces y ver entre bostezos otros rostros despeinados al despertar. Otras risas, otros modos de hacer el amor y de no hacerlo en absoluto, otras magulladuras en las muñecas y en el alma, otros dedos señalando estrellas fugaces y pidiendo deseos cada vez distintos… Y sobre todo, crear esos momentos mágicos que sólo nosotros sabemos materializar, y por encima de todo, repartir amor. Un amor intenso, salvaje, indisciplinado; un amor de recuerdo de película en fase terminal… El Amor.
La contraprestación al acceso a este poder, es la duración. Cada relación será intensa y bella y trágica y profunda y libidinosa y fascinante, pero para ello, el tiempo de vivencia será limitado, no pudiendo ser de otro modo, y de hecho, al revivir cada escena, me doy cuenta de que así es mucho más bello.

Por ti me sentí atraída desde el primer instante. Era algo animal difícil de controlar y que tampoco quise gestionar. Me dejé llevar, pero mi instinto me decía que no eras el adecuado, así que siempre tuviste fecha de caducidad, y ambos lo sabíamos. Esos aspectos que te hacían imperfecto ante mis ojos, impedían que te considerara un compañero apto de viaje, pero con el tiempo, te fui adaptando al molde que se ajustaba a mi umbral de perfección, y ahora, años después, eres la persona más perfecta que conozco… sexualmente perfecta, de valores perfectos, de mirada perfecta y con respuestas y argumentos perfectos. Perfecto. Ahora lo eres. Lo eres para mí, porque te he creado yo. Pero el tiempo es mi enemigo, el mío y el tuyo; y no nos permite seguir el camino juntos. Ahora, tras tiempo de incertidumbres, te libero a mi pesar, y aunque ahora sientas daño, entenderás que por amor a ti, sé que mereces alguien que pueda acompañarte durante mucho más tiempo, mereces ser conocido y amado por otras manos y otra boca, y sé que pronto escucharás otras risas y otros gemidos mirándote a los ojos… ahora que eres un ser absolutamente perfecto, ahora, yo ya no te amo...

Mantis sorbiendo cerebro de avispa



...Ese mismo instante, en el que sientes lástima por un ser que hasta el momento odiabas...