El "don" de Ser Mujer...

Este mes, como cada mes desde mis once años recién cumplidos, mi bajo vientre, acicala su espacio más interior, para crear un entorno agradable, con una cunita de color azul celeste con lacitos rosa pálido y almohaditas blancas, y hace sonar una nana tierna y suave que llena mi interior durante unos días a la espera de que se instale, al menos, uno de esos microscópicos cabezudos que acostumbro a beber, de sabor agridulce. Lo prepara todo, y espera impaciente a que mi reloj biológico suene, y anhela que, en lugar de tragarlos, envolverlos, o desperdiciarlos por otras partes de mi cuerpo inertes, les abra paso por el canal fecundo sin trincheras ni contraataque…
Más tarde, como cada mes, mi cerebro feminista se opone a ser invadida, impidiendo cualquier alienación, y decide que allí dentro jamás yacerá ese niño parásito, ese trozo de carne con ojos, incapaz de hacer nada que no sea robarte tu vida de mujer libre, chuparte desde que se incrusta en tu vientre y seguir chupándote ya desde fuera, sin límite y con tu consentimiento más sonriente; así que, empieza en tu interior, una lucha entre vientre y mente, que aunque finaliza con la victoria de esta última, tiene unos efectos colaterales sangrientos, de muertes, disparos hormonales y rasgaduras dolorosas, que escupes con dolor y estoicismo, y que te recuerdan que la victoria de una simple batalla mensual más, no va hacer que se rindan...
Es la venganza de mis entrañas por no dejarla seguir el curso de la hembra en su estado de sumisión natural, ante este puto mundo de hombres de otro planeta, ajenos a lo humano/femenino.

0 Comments:
Post a Comment
<< Home