La huída

La huída es mi estrategia. No es muy sofisticada, pero resulta práctica. Pongo mi venda de color negro oscuro sobre mis ojos, y sin lágrimas ni rabia, me doy la vuelta dispuesta a desaparecer de esta vida para embarcarme en la siguiente, sin promesas de continuidad, sin ataduras, sin “paraqués” y sin futuro.
Mudo mi piel de serpiente crédula y tierna, y la dejo tirada, junto con mis bragas, en tu habitación, para salir en silencio, dando un portazo que te hará despertar de tu sueño y te hará caer de golpe contra el suelo. Sé que te dolerá, y aunque creas morir de amor, sólo crecerás y te harás más fuerte; más hombre de lo que eras hasta ahora.
Te haré sentir esa mezcla gratificante de dolor y odio de la que soy especialista, y con el tiempo, volverás a amarme desde la distancia. Yo estaré viviendo mi vida 3.456, pero cuando te recuerde, sonreiré con cariño… Porque aunque deba huir ahora, sabes que siempre te he querido…
Mudo mi piel de serpiente crédula y tierna, y la dejo tirada, junto con mis bragas, en tu habitación, para salir en silencio, dando un portazo que te hará despertar de tu sueño y te hará caer de golpe contra el suelo. Sé que te dolerá, y aunque creas morir de amor, sólo crecerás y te harás más fuerte; más hombre de lo que eras hasta ahora.
Te haré sentir esa mezcla gratificante de dolor y odio de la que soy especialista, y con el tiempo, volverás a amarme desde la distancia. Yo estaré viviendo mi vida 3.456, pero cuando te recuerde, sonreiré con cariño… Porque aunque deba huir ahora, sabes que siempre te he querido…

0 Comments:
Post a Comment
<< Home