El niño de mis ojos

Tiene las pestañas más preciosas que jamás he visto. Bajo ellas, unos ojos profundos que miran inquietos hacia el horizonte, llenos de pasiones, ilusiones y miedos infinitos. Miro esos preciosos ojos tierra, y triste asumo como observan atentos todo lo que sucede alrededor, cualquier cosa que ocurra, grande o pequeña, hechos triviales o importantes, acontecimientos históricos o ficciones… Veo en ellos el movimiento de la emoción, la serenidad, la ira…
Esos ojos capaces de mirar un libro con tanta ternura, únicos adorando una partitura, esos, los que deseo poseer, se fijan en todo lo presente y lo pasado, pero no son capaces, a pesar del tiempo, de verme a mí tal y como soy…

0 Comments:
Post a Comment
<< Home